Las vacaciones están llegando a su fin y comienza la cuenta regresiva para el regreso al colegio. Para muchos niños y niñas esto significa reencontrarse con amigos y seguir aprendiendo. Para otros, puede generar nervios, inseguridad o resistencia.
Conversamos con María Isabel García, psicóloga clínica chilena y autora de Ándate Cuco, sobre cómo acompañar este proceso para que la vuelta a clases sea una transición tranquila y motivadora.
Conversarles sobre la vuelta a clases
De manera de anticiparles lo que viene, ejemplo: comprar o revisar los uniformes, útiles, textos, mochila y lonchera. Si es posible elegir con ellos los materiales, estuche nuevo, pegar stickers en la lonchera, adornar la tapa de los cuadernos como juego.
Ellos copian lo que ven y escuchan
Leen la realidad desde nuestros ojos. Frases como “Ahora vas a tener que levantarte temprano”, “Ya se te van a acabar las vacaciones”, “A ver qué profesor te va a tocar” y otras expresiones que el niño puede interpretar como amenazantes asociadas al colegio, pueden activar rechazo. Nuestros temores también pueden interferir su seguridad, por lo que se sugiere evitar mensajes tales como: “No te muevas de la puerta porque te pueden robar” o “Si lloras todos se van a reír de ti”. Si tú ves ir al colegio como peligroso, el niño también lo sentirá así.
Transmitir mensajes positivos
Intentar transmitirles mensajes positivos y motivar sus metas: “Qué alegría, vas a volver a ver a tus amigos”; “Vas a aprender tantas cosas interesantes este año” y "a ti ¿qué te gustaría lograr este año?" Si tú le muestras el colegio como un lugar seguro, el niño también lo percibirá así.
Cuidar temores y ansiedades propias
Nuestros temores y ansiedades también nos pueden jugar una mala pasada, ya que altas expectativas respecto a las notas o a su sociabilidad, pueden funcionar en forma contraria a lo que les deseamos y constituir una presión excesiva para un niño muy sensible, autoexigente o que presenta alguna dificultad. Ejemplo: ojalá este año nuevamente te saques el premio de mejor amigo.
Acompañar en los sentimientos desde la empatía
Si te das cuenta que el niño está asustado o no quiere ir al colegio, puedes decirle: “Entiendo que te sientas nervioso, es normal, yo te voy a llevar y estaré en la puerta a la salida”. Idealmente acompañar los primeros días hasta que se sienta más tranquilo. Tu calma es su calma. Si te despides llorando ¿Qué puede interpretar el niño?
Dale un abrazo firme y corto
Acompañado de alguna frase amorosa “Vas a estar bien y yo vendré a buscarte a la salida”. Retírate sin mirar atrás. Si los primeros días esto se está haciendo muy difícil, puedes pedir al colegio que designen un tutor para que lo acompañe a su sala y ayudarlo así a sentirse más seguro y tranquilo.
Un buen inicio de clases depende mucho de la actitud de los padres.
Si quieres seguir conversando sobre miedos infantiles y acompañamiento emocional, puedes conocer Ándate Cuco, libro nacido del trabajo clínico de su autora.