
Conversamos con Magdalena Correa, autora de Valiente gigante, sobre cómo nació esta historia, por qué eligió el mar para hablar de empatía y qué cambió en el camino.
Hay historias que nacen en los lugares más inesperados, y esta empezó en una bahía, con un velero que no podía zarpar. Le preguntamos a Maida cómo fue ese camino, desde esa tarde en el mar hasta el libro que pronto conocerás.
1. ¿De dónde nació la idea de dos barcos que se encuentran en medio del mar?
La idea nació de una vez que estaba navegando. Estábamos en una bahía y
había un velero que tenía un problema: se le había quedado el ancla y no podía
salir. Entonces, los botes que había alrededor se turnaron para ayudarle. Estuvimos
toda una tarde. Cada uno poniendo su conocimiento técnico y de lógica para ayudar
al averiado, hasta que de la mano de nuestro capitán, Enrique, pudo salir. Entonces
pensé. ¿qué pasaría si se encontraran dos barcos en diversas condiciones en el
medio del mar?
2. ¿Por qué elegiste el mar como escenario para hablar de empatía?
Elegí el mar porque amo el mar. Tengo la suerte de haber nacido en un país con
6435 kilómetros de costas. Nuestro mar es maravilloso, pero a la vez profundo, frío y
peligroso. Los marinos dicen que es como un “mar de fondo”. No admite errores. Y
esa es la segunda cosa espectacular. Entre los navegantes hay un código de ayuda
mutua. Es una solidaridad, una empatía innata. Hoy te ayudo a ti, mañana puedo ser
yo. Es espectacular, no se juzga al otro, se lo ayuda y no hay más.
3. ¿Con cuál de los dos barcos te identificas más?
Con los dos. Creo que, en la vida, las circunstancias te hacen asumir el rol de los
dos barcos. A veces uno puede ayudar y otras, uno es ayudado. Me encanta eso.
Así crecemos y maduramos. Comprendemos que no estamos solos, que
necesitamos del otro, sea quien sea, lo conozcamos o no.
4. ¿Algo que casi se quedó fuera del libro, o qué cambió en el camino?
Este es un libro con un tema central que nunca se menciona. Yo tampoco lo voy
a decir. Un lector atento lo percibe y lo comprende. Por eso está escrito con un
lenguaje poético, yo quiero que llegue directamente al corazón. Que quién lo lea, lo
entienda no solo desde lo racional, que lo internalice en su actuar, que piense. Las
ilustraciones de Catalina Fuenzalida son conmovedoras. También se pueden leer
desde el alma.
Ahora te pregunto yo ¿de qué trata este libro? ¿Cómo lo lees? ¿Qué te deja? Te lo
dejo rebotando, mientras cada una sigue su rumbo en la vida… mirando a los demás.
Maida nos dejó una pregunta rebotando: ¿de qué trata este libro y qué te deja? creemos que la mejor forma de responderla es leyéndolo. Puedes conseguir Valiente gigante en nuestra tienda y contarnos qué descubriste.
